3 pasos para la limpieza de tus botas camperas

Un año más termina El Rocío, la romería más importante y a la que acuden romeros desde todos los puntos de la geografía española para ver y rezarle a la Blanca Paloma en su aldea. Un acontecimiento único que vivimos con especial fervor religioso en la provincia de Huelva.

Y con el fin de la romería nos toca volver a limpiar y poner a punto nuestros trajes flamencos y los botos rocieros.

Si has estrenado este año tus botas camperas y eres nuevo en la limpieza de los botos rocieros, no te preocupes. Hoy, en el blog de Botas Calero, tu fábrica artesanal de botas en Valverde del Camino,  queremos darte algunos consejos para que tus botas luzcan como nuevas y puedas seguir llevándolas durante muchos años a la romería de El Rocío.

Así que toma buena nota para limpiar tus botas camperas

Seguramente te hayas comprado unas botas de serraje o de ternera. Si es así, has hecho una gran elección, ya que éstas son las pieles que se vienen utilizando de manera tradicional en la elaboración de los botos.

Antes que nada, deberás limpiar los botos con algún paño para retirar el polvo y la suciedad más superficial, también puedes ayudarte de toallitas húmedas. Para retirar la suciedad de las costuras y de la suela, los cepillos son muy prácticos.

Una vez que ya esté completamente limpio podrás pasar al segundo paso, engrasa la bota. Estos tipos de pieles requieren ser engrasadas para que se adapten de una manera natural a los pies. Y es que, con el paso del tiempo tienden a endurecerse y cuartearse si no han sido debidamente engrasadas con regularidad.

Por ello, debes usar grasa de caballo con regularidad para que tus botos camperos estén bien hidratados y suaves. De esta manera, conseguirás alargar la vida de tus botas.

Y por último, recuerda guardarlos en su caja con alguna horma en su interior para que mantenga la bota erguida y evite que se deforme.